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  • 24 Feb 2020 10:47 AM | Positive Discipline Association (Administrator)

    Por: Natalia Calderón. Entrenadora certificada de Disciplina Positiva

    Es fundamental poner el amor del niño como lo más importante, incluso antes de las diferencias de los adultos.

    Es clarísimo que se separan las parejas, pero por siempre y para siempre seremos los padres de Juan o de Lucas.

    Así que es necesario una conversación abierta y respetuosa para trabajar en los mismos límites y mantener las mismas rutinas. Es ideal que la conexión, vínculo y amor sea equitativo entre ambos padres, pero también es necesario que los límites sean los mismos en ambas casas.

    No se trata de que, en casa de mamá estudio y tengo responsabilidades, y la casa de papá sea “un parque de diversiones”. Se trata de equidad, de compartir el amor y las responsabilidades. Se trata de evitarles más dolor a los niños, no se trata de competir; sino de compartir amor y responsabilidad, se trata de madurez.

    Se recomienda

    • Ponerse de acuerdo en las rutinas entre semana y del fin de semana, deben ser iguales o muy similares en ambos casos. Los limites dan estructura y seguridad.
    • Los niños necesitan responsabilidades en ambas casas (de acuerdo con su edad y momento evolutivo).
    • Si los padres no logran ponerse de acuerdo y conversar como personas maduras, es necesario incluir un especialista que los apoye en esta tarea.
    • Evitar premios y/o castigos (tener un acuerdo claro en esto), por el contrario, enfocarse en soluciones.
    • No competir entre los padres, los niños necesitan el amor de ambos, no escoger a uno de ellos.
    • No hablar mal del padre ausente jamás, los temas de adultos son de adultos. No use a los niños para enviar mensajes.
    • Usar la anticipación. Por ejemplo: en 15 minutos vamos a cenar, en 10 minutos nos vamos a casa de la abuela, etc.
    • Aprender a contener al niño en momentos de explosión emocional (ira), no es controlar, es acompañarlo.
    • Brindar opciones.
    • Enfocarse en lo positivo.
    • Si existe un problema de conducta (como es muy usual después de un divorcio), los padres deben conversar para buscar opciones de ayuda para el hijo.
    • Reconocer los progresos del niño. Enfocarse en el esfuerzo, no en la meta.
    • Los niños jamás deben sentir que la separación es su culpa, deben sentir que son amados por encima de todas las circunstancias.
    • Es importante que el niño tenga tiempo especial con su papá y con su mamá en forma independiente, mínimo media hora a la semana.
    • La psicoterapia para los adultos en muy recomendable. Ya que, para tener niños sanos emocionalmente, se necesitan padres estables y felices, ósea plenos.


  • 14 Feb 2020 4:13 PM | Anonymous

    Por: Karina Bustamante. Entrenadora certificada de Disciplina Positiva. 

    Cuando pensamos en herramientas disciplinarias probablemente se nos vengan a la mente dos de las más comunes, los castigos y las recompensas. Mucho hemos escuchado sobre los efectos y las consecuencias del uso del castigo, sin embargo poco sobre el uso de las recompensas. Los padres quienes han tomado conciencia que el enfoque tradicional de disciplina no da resultado se han visto obligados a buscar otras alternativas diferentes al castigo, sin embargo, aún utilizan las recompensas como herramienta, ya que se desconoce el efecto a largo plazo de su uso.

    Pensemos detenidamente ¿cuál es el propósito de ofrecer recompensas? El objetivo principal es que el niño se comporte de la forma en que queremos, siendo esta una herramienta de control. Ofrecer recompensas puede funcionar para que nuestros hijos obedezcan. "Si te portas bien te compro un helado", "Si haces lo que te pido te dejo ver televisión hasta más tarde", o "Si sacas buenas notas  te compro el video juego que tanto quieres", estos son unos cuantos ejemplos de lo que ofrecemos a nuestros hijos a cambio de lo que queremos. Al resultar estas recompensas atractivas para el niño lo movilizaran a comportarse mejor. Ahora, ¿Es este cambio temporal o a largo plazo?

    Las recompensas se enfocan en controlar la conducta del niño, mas no en enseñar al niño a comportarse mejor, la motivación que genera su uso es extrínseco, mas no una motivación proveniente de su interior. Al utilizar recompensas movilizamos a los niños  y los llevamos a  concentrarse en lo que va a recibir a cambio, no en los beneficios de comportarse mejor. Para que el cambio de conducta sea duradero la motivación del niño tiene que ser intrínseca, sino el cambio será solo temporal.

    Un riesgo que se corre al utilizar recompensas es que el niño eventualmente se aburra o canse de esta estrategia y lo que uno le solía ofrecer no resultara más atractivo para él. Por otro lado, cuando los niños se acostumbran a recibir recompensas suelen querer siempre más. Si antes un helado era suficiente, ahora pedirá dos o quizá uno más grande. Además se le da la importancia a la recompensa, más no a la acción que el niño va a realizar.

    Las recompensas desalientan al niño debido a que, si no tiene éxito en lo que el adulto le pide, no obtendrá nada a cambio, sin querer el adulto convierte la estrategia en un castigo, y como consecuencia llevará al niño a sentir resentimiento o incluso a una disminución de su autoestima. Con el uso de recompensas llevamos a los niños a vivir acorde a nuestras expectativas, haciéndolos sentir que nuestra aceptación hacia ellos está condicionada.

    El cansancio, el ajetreo del día a día, o la baja tolerancia a la frustración pueden llevar a los padres a utilizar recompensas, ya que es la salida más rápida y fácil para muchos. Otros padres utilizan esta estrategia porque creen es una herramienta eficaz para lidiar con la mala conducta de sus hijos. Como padres tomen en consideración  que lo que resulta "eficaz" a corto plazo, conlleva a  efectos que a largo plazo no serán beneficiosos para sus hijos.


  • 06 Feb 2020 8:21 AM | Positive Discipline Association (Administrator)

    Por: Gigliola Nuñez. Entrenadora líder certificada de Disciplina Positiva.

    Esta pregunta me surgió observando a mi hija y a otros adolescentes que constantemente están sometidos a diferentes presiones sociales y que tienen que tomar decisiones basadas en sus propios criterios independiente de lo que los demás puedan pensar o decir.

    Actuar y ser cómo eres puede ser todo un reto para estos adolescentes. La presión social y ser aceptado dentro de un grupo puede llevarlos a perder su propia identidad y es por esto que hoy quiero invitarlos a que reflexionemos y pongamos en práctica un conjunto de herramientas que fortalezcan el criterio en nuestros hijos:

    1. Sentirse amado:

    El amor es fundamental para la vida. Los hijos necesitan sentirse amados por lo que son y no por lo que hacen. Genera espacios de conexión con tus hijos mostrándoles que ellos son importantes para ti: Escuchándolos, estando presente y consciente para ellos, haciendo actividades juntos, compartiendo y disfrutando de su presencia.

    2. Respeto:

    Educar en el respeto es fundamental para que nuestros hijos se aprendan a respetar a sí mismo y a los demás. Educar en el respeto significa no pretender que tu hijo sea otro. Es apreciar a tu hijo con sus fortalezas y puntos a mejorar. Es amarlo de forma incondicional. Es respetar sus decisiones y permitirle que asuma las consecuencias de las mismas. Me pregunto ¿Cómo pretendemos que nuestros hijos se respeten a sí mismo cuando si ni siquiera en casa los respetamos por ser quiénes son?

    3. Confiar en sus capacidades:

    Brindarles oportunidades dentro del hogar para que conozcan sus capacidades y de esta manera se sientan valientes de afrontar los desafíos-retos que se les presentan en la vida. Esto lo logramos diariamente permitiéndoles asumir sus responsabilidades como son sus tareas escolares, familiares y sociales y confiando en sus capacidades para salir adelante.

    4.  Participación y expresarse dentro de la familia:

    Que la familia sea el espacio en donde nuestros hijos puedan expresarse y proponer sus ideas sin recibir juicios o críticas. Es muy bueno cuando en las familias se unen todos para buscar soluciones a las situaciones que se les presentan y en donde todos son escuchados y tenidos en cuenta. Cuando los hijos se sienten escuchados dentro de casa se sienten seguros de expresar lo que piensan y sienten en otros contextos.

    5.  Errores como oportunidades de aprendizajes:

    Nadie es perfecto y cuando dentro de la familia cometer un error no se emplea para la burla o critica sino para construir permite que los niños aprendan asumirlos y a levantarse frente a ellos. Cuando tu hijo se da cuenta de la capacidad que tiene de reponerse frente al error está fortaleciendo criterio.

    6.  Poder decisión:

    Es importante que nuestros hijos conozcan el poder que tienen ellos sobre sus vidas y que sus decisiones los afectan de manera positiva o negativa. Por lo tanto, ellos deberán aprender a ser responsables con cada decisión que toman. Para esto será fundamental que en el día a día los ayudemos a ser conscientes de las decisiones que están tomando propiciando con ellos conversaciones reflexivas desde el corazón.

    Por ejemplo: Tu hijo está teniendo dificultades en matemáticas y tu observas que no está cumpliendo con las tareas que debe entregar en el colegio. Para que este consciente de la decisión que está tomando; puedes generar con él una conversación con preguntas curiosas en donde lo invites a reflexionar acerca de lo que puede suceder dentro de su colegio sí continúa actuando de esa manera. El será el único que podrá cambiar su comportamiento y tomar una decisión que sea efectivamente favorable para él porque el poder de decisión lo tiene el en sus manos.

    7.  Consciencia de sus logros

    Los hijos en ocasiones no son conscientes de sus logros y es por esto que es de suma importancia que los adultos los invitemos a que ellos aprecien las cosas que logran por sí mismo en la vida. Podemos apreciar sus logros reconociéndoselos. Por ejemplo: “Hijo observo que lograste salir adelante en esta materia que tanto te costaba antes”. “Gracias a la idea que me diste pude solucionar mi problema”. “Hijo aprecio cómo aprendiste expresar lo que piensas sin emplear los gritos”. También puedes realizar preguntas que los inviten a reflexionar acerca de cómo alcanzo el logro propuesto. Por ejemplo: “¿Cuéntame cómo lograste salir delante de esa situación?”. “¿Qué cambios implementaste para mejorar en esta tarea?”. “¿Qué hiciste diferente en este momento para lograr___?”.

    Fomentando cada una de estas estrategias llevaremos a nuestros hijos a que se valoren, a que sean auténticos y valientes frente a las presiones externas y retos que se les presentan.

    Una vez que tu hijo se sienta capaz y valioso, nada ni nadie podrá arrebatarle esta fortaleza y esta será el mejor escudo que le podrás dar para prosperar en la vida.


  • 31 Jan 2020 12:27 PM | Positive Discipline Association (Administrator)

    Por: Carla Herrera. Entrenadora de Disciplina Positiva. 

    La Psicología Adleriana, fundamentos en los cuales se basa el programa de Disciplina Positiva, nos dice que desde que nacemos todos necesitamos sentir que pertenecemos, que somos amados y valorados por las demás personas que conforman nuestros grupos sociales. Cuando creamos esa conexión con los otros, y además nos sentimos útiles para esa comunidad, naturalmente tendemos a comportarnos cooperadores y respetuosos. Nos ayudamos unos a otros, aportamos nuestras ideas y nos comunicamos mejor porque nos sentimos parte de ese grupo social.

    Pero cuando esa necesidad vital de pertenecer no está cubierta, empezamos a experimentar vacíos emocionales que nos hacen sentir inseguros, aislados, amargados, tristes, vengativos, rechazados, etc. Estas emociones y pensamientos (sin ser conscientes de ello), nos llevan a niños y adultos a comportarnos de manera desafiante, retadora y hasta violenta. Estos comportamientos, en Disciplina Positiva son llamados “metas erradas”, porque buscan pertenencia de una manera errónea. Bajo la conducta inadecuada, se esconde la verdadera necesidad: Que nos vean, que nos perciban, que nos quieran.

    La "Analogía del iceberg", nos ayuda a entender de una manera clara lo que sucede con la conducta de niños y adultos. La conducta inadecuada o “mala conducta”, está representada por la punta del iceberg que es lo primero que vemos. Pero debajo del mar, yace oculta la gran masa de hielo que representa la necesidad de conexión y pertenencia que todas las personas tenemos. Por lo tanto, cuando un padre o maestro quiere corregir una conducta inadecuada, lo primero que debe hacer es satisfacer la necesidad escondida que dispara el mal comportamiento.

    A lo largo de la historia, con la finalidad de detener la mala conducta, se han usado métodos de control punitivos (violentos) tales como castigos, gritos, sermones, golpes, premios, retiro de privilegios, amenazas, etc. Todas estas herramientas cumplen su cometido y detienen la conducta sin lugar a dudas, pero no la modifican a largo plazo y, lo más importante, no enseñan las habilidades socio-emocionales necesarias para forjar una sana autoestima. Tampoco desarrollan recursos para afrontar los desafíos de la vida ni la resiliencia. Niños y adolescentes dejan de hacer lo que hacen porque tienen miedo a las represalias y los castigos que les imponen los adultos en ese momento, pero pasados unos días la conducta reincide y el ciclo del mal comportamiento vuelve a iniciar al no sentirse respetados, amados ni tomados en cuenta.

    Una forma simple de entender el origen del comportamiento inadeacuado es la siguiente: No se puede arreglar algo hasta que se encuentra el origen del problema. Claramente siempre se podrá parchar, pero eso es “arreglar a medias” porque al cabo de un tiempo se volverá a romper. Cuando estamos hablando de la educación y crianza, debemos ser conscientes de que estamos moldeando cerebros y por tanto nos toca preguntarnos: ¿qué me quiere decir este niño o adolescente a través de su comportamiento desafiante?, ¿qué le hace falta de mí? ¿será que no le hago caso?, ¿será que me la paso dándoles órdenes?, ¿será que no le digo seguido cuan valioso e importante es para mí?, ¿será que no le reconozco ni un logro y sólo noto sus errores?, ¿será que no dedico tiempo para escuchar sus aventuras e historias?, o talvez que ¿no juego ni conecto lo sufiente? ¿será que no sabe que lo amo con locura?

    La manera para mejorar el comportamiento que propone Disciplina Positiva es la conexión. “Conexión antes que corrección”, porque una vez que entendemos que la mala conducta proviene de una necesidad insatisfecha oculta debajo, emprendemos el camino de conexión como la manera de vincularnos con el otro y comprender qué le pasa y qué necesita para luego enfocarnos en la solución del problema.

    La frase del poeta Robert Louis Stevenson: “Quiéreme cuando menos lo merezca, porque será cuando más lo necesite”, hace match con nuestra ideología. El niño que muestra un comportamiento retador, es “difícil de querer”, su conducta aleja en lugar de atraer. Sin embargo, la gran tarea que tenemos los seres humanos es trabajar para sensibilizar la mirada y darnos cuenta que ese niño o adolescente lo que más necesita es amor y atención. No miremos solamente el comportamiento, miremos la necesidad insatifecha que lo impulsa y proporcionemos las herramientas que el niño necesita para modificarlo.

    ¿Qué necesitan nuestros niños y adolescentes?

    ¡Lo que necesitamos todos! Amor, protección, tiempo de calidad, límites, motivación, ser escuchados, reirnos, cariño, conversaciones, responsabilidades, objetivos, metas, guía, empuje, aliento, alegría, pero, sobre todo: SENTIRNOS AMADOS, RECONOCIDOS Y VALORADOS.

    Cuando los adultos hacemos conscientes estas necesidades, entonces estamos listos para empezar a conectar con ellos sabiendo que el error es parte del camino de ser padres o maestros. Cuando niños y adolescentes ven nuestro esfuerzo para mejorar como educadores, poco a poco su comportamiento empieza a ser cooperativo y respetuoso al sentirse respetados primero.

    Por último, recordemos que el comportamiento desafiante puede tener muchos orígenes, sin embargo, la primera puerta que debemos abrir para empezar a buscar soluciones que nos unan en lugar de que nos alejen, es la conexión.



  • 22 Jan 2020 4:00 PM | Positive Discipline Association (Administrator)

    Por: Dra. Jane Nelsen. Fundadora de Disciplina Positiva. Una actividad de la cartilla de trabajo de Disciplina Positiva

    Al embarcarse en el viaje hacia la Disciplina Positiva, es útil tener un destino en mente y un mapa para ayudarlo a llegar allí. Crear una lista de características y habilidades para la vida que espera que sus hijos desarrollen puede servir como su mapa.

    Imagine que su hijo tiene ahora 25 años y ha llamado a su puerta para una visita sorpresa. ¿Qué tipo de persona esperas ver frente a ti? ¿Qué características y habilidades para la vida esperas que tenga?

    Muchos padres no se dan cuenta de que los métodos de disciplina que usan no les ayudan a lograr lo que realmente quieren para sus hijos. El primer paso para aprender a ser el mejor (pero no perfecto) padre que puede ser es crear un mapa que lo guíe a su destino. Esta actividad lo ayudará a tener claro lo que quiere para sus hijos.

    A continuación, hay una lista de desafíos de comportamiento (ahora) y habilidades y características para la vida (futuro) que los padres hicieron en sus clases. Siempre son muy parecidas. ¿Cuántos de estos desafíos y metas estaban en su lista? ¿Hay algunos que les gustaría agregar a su lista?

    Copie y cuelgue sus listas de características y habilidades para la vida donde las verá diariamente para tener en mente su destino.

    Durante nuestros talleres y clases de Disciplina Positiva, enseñamos a través de actividades experienciales en las que los padres tienen la oportunidad de representar a padres e hijos. Esto les brinda la oportunidad de ingresar al mundo del niño para tener una idea de lo que funciona y lo que no funciona.

    Después de cada actividad, el adulto que interpretó el papel del niño es llevado a dos listas (similares a las anteriores) que se muestran destacadamente en una pared, y se le pregunta: "Como niño, ¿estabas aprendiendo algo sobre esta lista de características y habilidades para la vida?"
     
    Después de experimentar un método de crianza ineficaz, el "niño" siempre dice "no".
     
    Luego señalamos la lista de desafíos y le preguntamos si él o ella se siente motivado para engancharse en alguno de estos comportamientos. El "niño" generalmente señala varios comportamientos erróneos que él o ella se siente motivado a hacer. Esto ayuda a los padres a comprender cómo pueden ser responsables de la manifestación de las malas conductas de las que se quejan. Experimentan cómo es ser un niño que responde a los métodos de crianza irrespetuosos con más mal comportamiento y por qué el niño actúa de esa manera.
     
    Después de que el "niño" experimenta una herramienta de Disciplina Positiva durante un juego de roles, siempre puede identificar varias de las características y habilidades para la vida que está aprendiendo. Este tipo de aprendizaje experiencial tiene un mayor impacto en los padres que cualquier otro tipo de aprendizaje.
     
    ¿Todas estas actividades y herramientas lo convertirán en un padre perfecto? No. Lo siento, 

    ¿Esto significa que serán perfectos y nunca se portarán mal? ¡No! Es parte de su proceso de desarrollo individualizarse: probar los límites a medida que descubren quiénes son y cómo usar su poder personal. Razón de más para usar herramientas para padres que se centran en las habilidades de resolución de problemas en lugar de métodos que aumentan las luchas de poder y los ciclos de venganza.no existe un padre perfecto.

    ¿Sentirán sus hijos un sentido de pertenencia, importancia y una fuerte creencia en su capacidad personal? Si.




  • 15 Jan 2020 9:06 PM | Anonymous

    Por:  Marytere Soto. Entrenadora certificada de Disciplina Positiva.

    Un principio clave de la Disciplina Positiva es el de conectar antes de corregir. ¿A qué se refiere este principio?

    La mayoría de los padres tenemos la idea de que, si no actuamos en el momento de crisis o del “mal comportamiento”, permitimos que nuestros hijos se salgan con la suya, se nos olvida que el peor momento para tratar de resolver algún problema es el momento de crisis.

    La Disciplina Positiva propone que durante la crisis se busque conectar primero con el niño, esto se puede lograr pidiendo un abrazo al niño, usando lenguaje no verbal tranquilizador o con una señal no verbal respetuosa que transmita el mensaje “te entiendo”. Una vez que se genere esa conexión, entonces podemos dar paso a la corrección. El término corregir en Disciplina Positiva se refiere a involucrar al niño y buscar una solución juntos, no tiene nada que ver con métodos punitivos (castigar, gritar, sermonear, entre otros).

    Cuando los niños se “portan mal” es porque se sienten desalentados y es una manera de decirnos que necesitan recobrar su sentido de pertenencia y de importancia, nos necesitan. Si queremos que nuestros hijos cooperen, necesitamos dejar a un lado esta idea y trabajar en la conexión. La conexión genera sentido de pertenencia e importancia.

    También es importante recordar que muchas investigaciones demuestran que, para poder tener una influencia positiva en un niño, primero necesitamos crear una conexión con ellos. La conexión provoca seguridad, confianza, cooperación y cercanía.

    A continuación, algunas herramientas de Disciplina Positiva que podemos usar para generar conexión:

    • Comparta tiempo especial.
    • Valide sus sentimientos.
    • Organice juntas familiares.
    • Ofrezca aliento.
    • Haga preguntas de curiosidad. 

    Recuerda, la base para una relación fuerte y a largo plazo con tus hijos es la conexión.


  • 09 Jan 2020 12:12 PM | Positive Discipline Association (Administrator)

    Por Ps. Gina Graham, Entrenadora líder de Disciplina Positiva

    Esta es una de las preguntas más recurrentes con la que llegan los padres a la consulta o a los talleres de Disciplina Positiva “¿Cómo hago para que mi hijo me obedezca y obedezca a la profesora?

    Y es que muchos de nosotros tenemos la idea que los niños tienen que obedecer a rajatabla sin cuestionar lo que les pedimos. Me gustaría que el lector se ponga por un instante en el lugar de los niños y se pregunten ¿qué puede estar sintiendo y pensando sobre sí mismo y los demás este niño al cual se le pide de manera constante “OBEDECE”? Y es que de manera encubierta este “obedece” encierra el mensaje: no cuestiones, no pienses, no sientas, sólo haz lo que te digo. Y si hoy el niño obedece en casa, mañana más tarde obedecerá fuera de ella a quien se lo pida.

    En este intento por tener resultados inmediatos y que la crianza sea más fácil, como dice Marisa Moya, entrenadora de Disciplina Positiva, “perdemos de vista al niño” y nos enfocamos en nuestras necesidades inmediatas y nos olvidamos que cada paso que damos está educando a nuestro hijo y que el costo a largo plazo del “obedece” es bastante alto.

    Queremos niños libres, que tomen decisiones, que cooperen, con adecuada autoestima, independientes, juiciosos, líderes y una lista enorme de ideales que no encajan con esta idea que el niño tiene que obedecer de manera automática y sin cuestionar al adulto. ¿Acaso es posible llegar a estos ideales si es que todos los días practican el no pensar y hacer lo que los demás le dicen?

    Creo que lo primero tendríamos que hacer, sería centrarnos en la realidad “no existe ningún niño en el mundo que OBEDEZCA de manera inmediata”; segundo, sería mucho mejor enfocarnos a largo plazo y educar niños con habilidades, que los ayuden a tomar decisiones adecuadas, pesando en las implicancias que tienen estás decisiones en los demás y en sí mismos. Tercero, no perder de vista su mundo interno, preguntarles: qué piensan, qué sienten, qué van a decidir, que tengan la oportunidad de cuestionar sus pensamientos, de elegir dentro de una serie de alternativas y tomar la mejor solución, acompañados en este proceso de sus padres y maestros.

    En vez de buscar “modificar conductas”, mejor enseñamos conductas apropiadas, en vez de “obedece” mejor creamos un ambiente propicio para que el niño pueda interiorizar todos aquellos valores que les pedimos (cooperación, honestidad, bondad, etc.); para esto, creo yo, las mejores herramientas son el ejemplo diario por parte de nosotros, la comunicación, la paciencia el autocontrol y el respeto mutuo.


  • 03 Jan 2020 1:06 PM | Positive Discipline Association (Administrator)

    Conexión es un concepto clave de Disciplina Positiva y en el 2019 todo se trató de conectar con personas alrededor del mundo que están creando relaciones respetuosas en colegios y hogares. Lee las noticias en la parte inferior sobre algunos momentos destacados del año pasado.

    Disciplina Positiva en Medellín, Colombia

    En octubre 19 durante la visita de Jane Nelsen a Medellín, una ley de carácter mandatoria fue firmada para implementar la Disciplina Positiva en la ciudad como una estrategia preventiva de violencia doméstica y abuso infantil.  Esta ley se efectuó dos años después de implementar la Disciplina Positiva en Medellín, Colombia como parte del programa de gobierno de la primera dama Margarita Gómez y el alcalde Federico Gutiérrez. Esta decisión se tomó después de obtener poderosa evidencia de encuestas y testimonios que mostraron que el 98% de las familias que participaron en las clases para padres dejó de utilizar violencia física y psicológica para educar a sus hijos.

    Un especial agradecimiento a María Alejandra Betancur y a Ana María Reyes, entrenadoras de Disciplina Positiva, quienes entrenaron al equipo de facilitadoras del programa de la primera dama.

    Kenya

    Sarah Joseph, entrenadora certificada de Disciplina Positiva, ha facilitado entrenamientos para padres y profesores en American Corner, Kenya National Library- Kisumu. Gracias al profesor (Beacon Teacher) Robert Omwa por organizar y ser anfitrión de estos eventos.

    Seguido el entrenamiento el Beacon Teacher Founder y el Ministro de Salud, organizaron una reunión en línea y compartieron su intención de trabajar con el Ministerio de Educación para implementar la DP en hogares y colegios en Kenya, así como, en otros 5 países cercanos de África.

    América Latina

    El primer día de conferencias y el Think Tank de Disciplina Positiva se llevaron a cabo en Lima, Perú. El fin de semana empezó con un día de conferencias abierto al público, seguido por dos días de sesiones experienciales en español y en inglés con traducción para los facilitadores certificados de Disciplina Positiva.

    Los participantes viajaron de diferentes lugares de Latinoamérica, entre ellos: Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, México, Panamá, Paraguay, Perú y Uruguay. También asistieron participantes de Puerto Rico, España, Francia y Estados Unidos.

    Irán

    Actualmente facilitadores certificados apasionados están traduciendo materiales y enseñando clases para padres y profesores. Nos sentimos tan agradecidos de que la Disciplina Positiva sea capaz de conectar a las personas por el deseo común de pertenencia y significancia.

    China

    La Disciplina Positiva ha sido recibida en China con mucho entusiasmo. El pasado mayo los eventos para facilitadores llenaron 300 puestos en 17 minutos. Como editor oficial de Disciplina Positiva, Beijing Tianlue Books Co., Ltd. organiza los eventos para facilitadores certificados. Mantenerse al día con el crecimiento ha sido un desafío, pero las conexiones que se hacen valen el esfuerzo.

    Egipto

    Egipto se volvió un afiliado oficial de Disciplina Positiva en 2019. El día de conferencias árabe de Disciplina Positiva se celebró en Egipto en abril pasado.

    Muchos países más

    Tenemos facilitadores de Disciplina Positiva en alrededor de 60 países. Nos gustaría nombrarlos a todos. Haga click aquí para encontrar un facilitador en su país.

    ¿Te gustaría certificarte en Disciplina Positiva?

    Tenemos muchos talleres de certificación programados en todo el mundo, así como opciones de estudio independiente. Si te apasiona crear relaciones respetuosas. Haga clic aquí a continuación para conocer las próximas fechas y ubicaciones.


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